Por Ángel Mora
Este 2022 significó la llegada de una de las películas más esperadas de la industria a los cines después de dos años de espera, la gran apuesta de Warner Bros y DC Comics, una película que trajo de vuelta a uno de los personajes más icónicos de la cultura pop y del mundo del cómic, el cual veía una nueva representación en pantalla de la mano de Matt Reeves en un proyecto por el cual Warner Bros apostó todo para un éxito garantizado. El vigilante de Ciudad Gótica, Batman, regresó en marzo de este año rodeado de toda una nueva imagen para representar el mito que el hombre murciélago representa en sí mismo, donde Robert Pattinson encarnará al icónico superhéroe en una versión que sin duda salió completamente de lo que ya se había visto hasta entonces respecto al caballero de la noche.

Para DC comics y Warner Bros, Batman, junto con Superman y Wonder Woman, representan sus mejores cartas para competir en un mundo polarizado de superhéroes cinematográficos donde Marvel tiene un dominio evidente e innegable, pero que Warner y DC busca contrarrestar mediante la calidad de un buen proyecto único contra los 5 que puede llegar a poner Marvel al año. Bajo este panorama, la apuesta por The Batman, la adaptación del director Matt Reeves del vigilante de Gótica, se sustenta con una calidad cinematográfica única, que se complementa con una buena edición, fotografía, música, actuaciones, diseño de producción, y lo más peculiar de todo esto, una campaña promocional que regreso a lo más tradicional del marketing: lo interactivo.
Haciendo honor al tono crudo y realista que The Batman propone en el filme, la campaña promocional de la película hizo lo propio regresando a los métodos tradicionales de marketing, donde el público por sí mismo fue descifrando los misterios que los posters, carteles, espectaculares y plataformas digitales tienen para ofrecer mientras el estreno de la película se acercaba día con día. Y en un mundo donde las campañas saturan todo de digitalización, que podía hacer The Batman para sobresalir entre la multitud. Pues, dejar su promoción en las propias manos de la audiencia…
Street Marketing en Gotham
Warner apostó por la originalidad y la creatividad contra una presencia tradicional de carácter digital en los medios, algo que funcionó, pues no solamente llamó la atención de los usuarios en calles y avenidas de todo el mundo, sino que su impacto se vio reflejado en redes sociales al llamar la atención de todos por la creatividad con la que sus promocionales reflejaban la naturaleza cruda y misteriosa del filme mismo.
The Batman muestra un mundo urbanizado pero ruin, decadente, atrapado en la modernidad pero sin lograr su cuspide utópica, sino que al contrario, la mantiene en lo más bajo de lo que una ciudad puede ser. Gotham se muestra en quiebra, sucia, abandonada pero que se aferra a la modernidad de hoy mediante espectaculares que no hacen más que reflejar la banalidad de la sociedad que busca ignorar su propia realidad decadente. De la misma forma, su campaña promocional busco regresar a lo tradicional, a los posters impresos con la variante de poder ser interactivos, a los espectaculares que perturban por lo que muestran sin ninguna censura, y a una interacción web que nos regresa a los inicios mismos de la era digital, lejos de toda esta tormenta mediática que puede llegar a ser una campaña de marketing en los medios digitales.
Por ello, The Batman hizo uso del street marketing, volviendo a los clásicos posters promocionales que anuncian una película pero enmascaran un misterio que solo el usuario puede descifrar. Ejemplo de ello fue la repentina aparición de posters que mostraban el signo de interrogación (haciendo referencia al villano de la película) acompañado de un código QR que al escanearlo llevaba al trailer del filme. Sencillo pero eficaz, pues en una era digital acelerada, la interacción para obtener algo que se puede consumir de otra forma nos hace sentir parte de la campaña y del fenómeno mismo.
rataalada.com
Y la campaña no paro con el estreno, sino que después de llegar a las salas de cine, el marketing de The Batman prosiguió su trabajo, esta vez mediante una página web salida de una de las escenas de la película, donde Batman busca hacer contacto con The Riddler, y para ello, debe acceder a un URL llamado “rataalada.com”. El fenómeno sorprendió a los fans cuando el dominio aparece disponible en el mundo real, proporcionando acertijos conforme pasaban los días, dando pistas y material adicional conforme estos eran descifrados. Esta plataforma nos llevaba a los inicios mismos de internet donde la interacción era más básica y limitada, algo que los viejos recordaron con nostalgia y los más jóvenes se dejaron sorprender por el misterio de esta interacción.

Una semana después, la página apareció como confiscada por el Departamento de Policía de Ciudad Gótica y quedó inhabilitada hasta la fecha, algo que enriquece más esta interacción, pero que terminaría con la liberación de artes de la película, documentos descargados en un zip como si se tratase de una hazaña del propio Batman y su labor detectivesca, así como una escena adicional que nos mostraba la primer aparición del nuevo Joker y se aseguraba una secuela futura.

Podrá parecer sencillo para muchos, pero regresar a las campañas más tradicionales, impresas e interactivas para promocionar cualquier cosa puede llegar a generar un mejor posicionamiento que los medios digitales a los que ya estamos más que acostumbrados, e incluso cansados de percibir todos los días en todas las plataformas existentes. Por ello, The Batman y su campaña lograron resaltar entre la multitud, mostrando ese lado humano que aún nos queda y que nos invita a interactuar para conocer y no solamente esperar que todo llegue a nosotros servido en bandeja digital, audiovisual y en forma de ads que no solicitaste.







